
Aunque EURUSD se encamina a registrar su primera pérdida semanal en cuatro semanas, pese a haber alcanzado un nuevo máximo de 17 meses, los compradores siguen en el mercado, ya que varios soportes importantes podrían frenar las caídas antes de la semana clave, que incluye las reuniones de política monetaria de la Fed y el BCE. Dicho esto, hay una zona de soporte horizontal vigente desde hace tres meses, en torno a 1.1100-1090. A continuación, una amplia zona de soporte formada por varios niveles registrados desde principios de mayo podría frenar a los bajistas del euro entre 1.1030 y 1.1000. Incluso si el precio rompe el nivel psicológico de 1.1000, una línea de soporte alcista vigente desde hace siete semanas, cerca de 1.0920, será la última defensa de los compradores.
Por el contrario, el rebote del EURUSD podría dirigirse inicialmente a la línea de soporte convertida en resistencia, cerca de 1.1180, y luego a 1.1230, antes de enfrentarse a la zona de resistencia de 1.1275-1.1280, que comprende niveles marcados a principios de 2022. Si el par EURUSD logra mantenerse firme por encima de 1.1280, el máximo anual anterior, cercano a 1.1500, será el próximo nivel a observar. Cabe señalar que para que el par avance por encima de 1.1500 y se dirija al máximo de finales de 2021, en torno a 1.1700, necesitará el respaldo de un BCE agresivo y de una Fed moderada. Por otro lado, la línea del RSI cae por debajo del nivel 50, lo que sugiere mayores posibilidades de que el precio encuentre un piso, aunque el MACD muestre señales bajistas.
En resumen, EURUSD sigue en el radar de los compradores pese al último retroceso, ya que el evento clave que podría sacudir a los mercados la próxima semana sigue en agenda.