
El GBPUSD recibe nuevas compras y prolonga el rebote del día anterior desde una línea de soporte ascendente vigente desde hace ocho meses, mientras los operadores de la libra esterlina esperan la decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) del jueves. Al recuperarse desde ese soporte, la libra esterlina se mantiene por encima de la línea ascendente del RSI (14) y las señales alcistas del MACD, lo que apunta a nuevas subidas de la cotización. Sin embargo, una línea de resistencia descendente desde mediados de julio, situada cerca de 1.2220 al momento de redactar este informe, limita el avance inmediato del par. Cabe señalar que una ruptura clara al alza de 1.2220 permitiría a los alcistas poner a prueba el máximo mensual anterior, en torno a 1.2340. No obstante, la confluencia de las medias móviles exponenciales (EMA) de 100 y 200 días, actualmente cerca de 1.2400, será un obstáculo difícil de superar para los compradores.
Por el contrario, el retroceso del GBPUSD debe confirmarse con la línea de soporte mencionada anteriormente y el retroceso de Fibonacci del 78,8% del avance de marzo a julio, cerca de 1,2080. Después, el mínimo de octubre, en torno a 1,2035, y el nivel de 1,2000 pondrán a prueba a los bajistas del Cable antes de que puedan tomar el control. En ese caso, el mínimo anual registrado en marzo, cerca de 1,1800, acaparará la atención.
En resumen, parece inminente un rebote de GBPUSD, pero la probable pausa moderada del BoE y la confluencia de medias móviles exponenciales (EMA) mencionada ponen en duda el sesgo alcista.