
El oro se mantiene dentro de un triángulo simétrico formado hace dos semanas, pero los alcistas parecen estar perdiendo impulso últimamente. Dicho esto, la línea inferior de ese triángulo y una línea de tendencia alcista trazada desde mayo, cerca de $1,822 y $1,812, respectivamente, podrían limitar la caída a corto plazo del metal. El retroceso de Fibonacci del 78.6% de la subida de mayo a junio, cerca de $1,805, también actúa como filtro a la baja. Si el precio del oro cae por debajo de $1,805, no se puede descartar una caída hacia el mínimo anual, cerca de $1,786.
Por el contrario, la línea de resistencia del triángulo, cerca de $1,840, limita la recuperación a corto plazo del metal precioso. Si los alcistas logran superar el nivel de $1,840, el retroceso de Fibonacci del 23.6%, cerca de $1,858, podría poner a prueba el impulso alcista antes de que el precio apunte al máximo mensual, alrededor de $1,880. Cabe señalar que el máximo de finales de 2021 también refuerza la resistencia de $1,880.
En general, es probable que el precio del oro registre una caída gradual, salvo que supere la resistencia clave de $1,880. Sin embargo, varios datos importantes y los discursos de los banqueros centrales podrían sorprender al mercado. Por ello, los bajistas del oro deberán actuar con cautela durante la semana.