
El apetito por el riesgo se debilitó a primera hora del jueves, debido al aumento de los temores en Oriente Medio, la cautela previa a la publicación de datos y el sesgo restrictivo en torno a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
En este contexto, el índice del dólar estadounidense (DXY) tiene dificultades para mantener la recuperación del día anterior desde un mínimo de dos semanas, mientras EURUSD y GBPUSD avanzan ligeramente.
Sin embargo, el USDJPY acapara la atención al alcanzar un nuevo máximo desde 1990 antes de los anuncios de política monetaria del Banco de Japón (BoJ) del viernes.
Cabe destacar que AUDUSD y NZUSD subieron por cuarto día consecutivo, en medio del optimismo sobre las próximas decisiones del Banco de la Reserva de Australia (RBA) y del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ). Por su parte, USDCAD borró el rebote correctivo del día anterior ante el alza de los precios del petróleo, haciendo caso omiso de los factores desfavorables relacionados con Canadá, mientras que USDCHF oscila cerca de su nivel más alto desde octubre de 2023.
Por otra parte, el precio del oro sigue sin mostrar dinamismo tras registrar una racha de tres días de pérdidas y poner a prueba un nivel clave de soporte a corto plazo al momento de redactar este informe, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. suben ligeramente y las acciones de Asia-Pacífico bajan.
Por otra parte, el BTCUSD y el ETHUSD reducen parte de la mayor pérdida diaria en una semana, registrada el día anterior, mientras los traders reevaluan sus inquietudes sobre la aprobación de los ETF de Ethereum al contado.
A continuación, se muestran los últimos movimientos de los activos clave:



Ya sea por el avance del par USDJPY hacia un máximo de varios años o por la resistencia de los responsables de políticas japoneses a aceptar la debilidad del yen, sin olvidar el ánimo cauteloso antes del PIB del primer trimestre de EE. UU., la reunión del Banco de Japón (BoJ) y el índice de precios PCE subyacente, el par del yen está en el centro de atención. Cabe señalar que el avance de la cotización hasta un máximo de 34 años se explica por varios factores, desde el repunte del dólar estadounidense hasta la inquietud del mercado, además de una probable brecha más prolongada entre las políticas monetarias de la Fed y el BoJ.
El miércoles, los pedidos de bienes duraderos de EE. UU. de marzo sorprendieron al alza, con un aumento mensual del 2.6%, frente al 2.5% esperado y al 1.3% anterior (revisado). Además de los datos positivos de EE. UU., la aversión al riesgo también impulsó el rebote del índice del dólar estadounidense (DXY) desde un mínimo de dos semanas. Sin embargo, los datos más débiles de los pedidos subyacentes de bienes duraderos y la consolidación antes de la publicación del PIB de EE. UU. del primer trimestre ponen a prueba últimamente a los compradores del dólar.
En cuanto a los principales factores de riesgo, la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido (ONS) informó de una caída del 66% en la carga que transitó por el canal de Suez desde mediados de diciembre de 2023 hasta principios de abril de 2024 y advirtió sobre los problemas relacionados con la inflación. Además, Reuters citó imágenes satelitales como fuente de una noticia que apunta a la participación de China en el resguardo de barcos vinculados con transferencias de armas entre Corea del Norte y Rusia. Esto afecta el ánimo del mercado mientras el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, visita China. En sus primeras declaraciones durante la visita, Blinken dijo: «EE. UU. busca una competencia económica saludable con la República Popular China y condiciones equitativas para los trabajadores y las empresas estadounidenses que operan en China».
Mientras que el miércoles la recuperación del dólar estadounidense puso a prueba a los alcistas del EURUSD, el principal par de divisas recuperó el impulso alcista a primera hora del jueves, impulsado por los comentarios restrictivos de funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) y los sólidos datos de Alemania. En ese sentido, Joachim Nagel, presidente del Deutsche Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, afirmó: «Un recorte de tasas en junio no necesariamente irá seguido de una serie de recortes». Además, el índice de clima empresarial IFO de Alemania subió a 89.4 en abril, frente a los 88.8 esperados y los 87.9 anteriores. Asimismo, los indicadores del IFO sobre la evaluación de la situación actual y las expectativas también superaron las cifras anteriores y las previsiones del mercado, y dieron soporte al euro.
Por otro lado, el GBPUSD ignoró la recuperación del dólar estadounidense y los débiles datos del Reino Unido, y renovó su máximo semanal tras seguir subiendo recientemente. Dicho esto, las expectativas de pedidos industriales de abril de la CBI del Reino Unido cayeron a un mínimo de tres meses de -23, frente al -16 esperado y al -18 anterior. Esto podría estar relacionado con las declaraciones de principios de semana de funcionarios del Banco de Inglaterra (BoE), quienes rechazaron las preocupaciones sobre recortes de tasas.
Takao Ochi, miembro de alto rango del Comité de Asuntos Financieros de la Cámara Baja de Japón, afirmó que un movimiento del USDJPY hacia 160 (o 170) podría impulsar a las autoridades a actuar, ya que lo considerarían «excesivo». En la misma línea, el secretario jefe del Gabinete de Japón, Yoshimasa Hayashi, señaló que están preparados para responder plenamente a los rápidos movimientos del mercado cambiario, que son indeseables. Por lo tanto, los comentarios que ponen en duda un mayor avance del par yen parecen surtir efecto antes de los datos y eventos clave, aunque los rendimientos más firmes mantienen el optimismo de los alcistas del USDJPY.
La fortaleza del dólar estadounidense también ejerce presión bajista sobre el crudo y debilita el precio del oro, aunque los datos semanales de inventarios de petróleo de EE. UU. apuntan a una fuerte reducción de las existencias, frente al aumento registrado anteriormente. Esto también podría deberse a la disminución de los titulares que generan aversión al riesgo en Oriente Medio, así como a los preparativos del mercado para la publicación de hoy del PIB de EE. UU. del primer trimestre y del índice de precios PCE subyacente de EE. UU. del viernes, también conocido como el indicador de inflación preferido de la Fed.
Por otro lado, el USDCAD puso fin a una racha de cinco días de pérdidas con un fuerte rebote. A esto contribuyeron el repunte del dólar estadounidense, la caída del precio del petróleo crudo —uno de los principales productos de exportación de Canadá—, los débiles datos de Canadá y las actas moderadas del Banco de Canadá (BoC). Por otra parte, las ventas minoristas de Canadá cayeron un 0.1% en febrero, frente al aumento del 0.1% previsto y la caída previa del 0.3%. Las actas del BoC señalaron que los responsables de política monetaria coincidieron en que cualquier flexibilización de la política monetaria probablemente sería gradual.
Si bien el USDJPY es, sin duda, el par clave que deben seguir los operadores de momentum, una serie de datos de EE. UU. mantendrá el interés de los participantes del mercado en los próximos días. Entre ellos, recibirán especial atención las primeras estimaciones del producto interno bruto (PIB) de EE. UU. del primer trimestre (T1) de 2024. También serán importantes las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en EE. UU., así como las cifras mensuales de ventas de viviendas pendientes y del índice de actividad manufacturera de la Fed de Kansas.
Dada la reciente postura restrictiva sobre la Fed, respaldada por el buen desempeño de los indicadores macroeconómicos de EE. UU., cualquier nuevo dato positivo del país podría permitir que el dólar estadounidense recorte sus pérdidas semanales y presione los precios de las materias primas. Entre estas, será clave observar si el oro cae por debajo de $2,298, ya que esto podría desencadenar un descenso notable de los precios del metal precioso antes de la reunión del FOMC de la próxima semana.
Tras los datos de EE. UU. mencionados, también será importante seguir la reunión de política monetaria del Banco de Japón (BoJ), prevista para primera hora del viernes, y el índice de precios PCE subyacente de EE. UU., también conocido como el indicador de inflación preferido de la Fed, ya que podrían provocar movimientos importantes en el USDJPY. Dicho esto, una postura probablemente restrictiva del BoJ podría desencadenar la esperada corrección del par del yen, pero indicios de una inflación más firme en EE. UU. podrían establecer un piso para el USDJPY.
¡Que la suerte te acompañe en el trading!